La importancia de gatear

El gateo es una fase imprescindible en el desarrollo neurológico del bebé. Suele empezar entre los 7 y 11 meses. Muchos procesos se verán beneficiados de esta etapa: neurológico, motor, sensorial y ocular.
¿Por qué es tan importante gatear?
– El gateo conecta los hemisferios cerebrales y crea rutes de información cruciales para la maduración de las diferentes funciones cognitivas, y facilitando el paso rápido de información esencial de un hemisferio al otro.
– Ayuda a desarrollar el patrón cruzado, es decir, la función neurológica que hace posible el desplazamiento corporal en equilibrio con el cuerpo.
El movimiento que se produce al gatear, comprende el del eje de las caderas y el de los hombros, tonificando toda la musculatura implicada y permitiendo que el niño mantenga su columna
perfectamente alineada cuando esté suficientemente maduro para ponerse de pie.
– Desarrolla el sistema vestibular y el sistema propioceptivo, que permite reconocer dónde están las distintas partes del cuerpo.
– El gateo favorece la autonomía y Seguridad personal.
– Permite el desarrollo del enfoque de los ojos y de la convergencia, ya que cuando se gatea se alterna el enfoque de lejos, con el de cerca al mirar al suelo para colocar su mano o rodilla. Estudios demuestran que el 98% de los niños estrábicos, no gatearon lo suficiente.
– El bebé siente la tactilidad de la palma que está viendo, influyendo en el desarrollo de la motricidad fina, y ésta en la posterior etapa de escritura.
– Ayuda a establecer la futura lateralización del cerebro, cuando uno de los dos hemisferios se convierte en dominante y el otro en no dominante, para no tener que operar con ambos a la vez.
– Ayuda en el posterior proceso de escritura, al desarrollar la coordinación mano/ojo.
Así pues, existe una relación muy estrecha entre ser capaz de arrastrarse, de gatear y de convergir con la visión en un punto próximo. El gateo resulta ser un ejercicio preventivo para la posterior etapa de lectura y escritura, ya que diversas investigaciones afirman que un 95% de los niños que no gatearon presentaran en mayor o menor grado problemas de lectoescritura.
Debemos siempre animar a todos los bebés a gatear, dejándoles libremente en el suelo y evitando el uso de parques, cunas de viaje y andadores. Nunca hay que obligarles a ponerse de pie tempranamente, es lo hará cuando realmente se sienta preparado y seguro.

Tipos de filtros solares ¿ Cuál de ellos es el más indicado?

El Óptico-Optometrista será el encargado de aconsejar qué color de lente debería usarse en función de las necesidades personales, evitando siempre la alteración de los colores naturales de los objetos y del entorno.

Los colores de filtros de protección solar más utilizados son el marrón, el verde y el gris. Todos deben aumentar el contraste y permitir la percepción de los colores con las mínimas alteraciones.

  • El filtro marrón suele ser una buena opción para personas que presenten miopías y astigmatismos, o para la práctica de deportes al aire libre, ya que este color filtra las radiaciones azules y aumenta el contraste y la profundidad de campo.
  • El filtro de color gris transmite de manera uniforme la luz y respeta la percepción de los colores naturales. Es la mejor opción para la conducción.
  • El filtro verde suele ser una buena opción para hipermétropes y la práctica de deportes náuticos.
  • Los filtros naranjas y amarillos son la primera elección en condiciones de baja intensidad lumínica, como la niebla, días nublados o en conducción nocturna, ya que estos colores aumentan los niveles de contraste. En ningún caso será válido su uso en días soleados.
  • Debe tenerse especial cuidado con los filtros solares rosados y azules, ya que pueden modificar la percepción de los colores, algo peligroso cuando conducimos.
  • Los filtros espejados están recomendados para la práctica de deportes náuticos y en ambientes deslumbrantes, por lo que cuentan con una capa en su superficie que les permite reflejar la luz, impidiendo de esta manera que llegue al ojo.
  • Los filtros polarizados, además de filtrar el exceso de luminancia, eliminan los reflejos horizontales que pueden llegarnos del agua, asfalto o superficies brillantes, evitando el deslumbramiento. La luz solar vibra en todos los planos y no está polarizada. Cuando se refleja en algunas superficies como la carretera, nieve y agua, se polariza, al vibrar en un solo plano, generalmente el horizontal. Esta luz polarizada parásita sólo es eliminada al usar lentes polarizadas, no con un filtro de color básico.
  • Los filtros fotocromáticos se adaptan a la intensidad lumínica y de radiación UV del ambiente, oscureciéndose o aclarándose de manera proporcional a la cantidad de UV que reciben, Suelen estar disponibles en marrón, gris y verde.Nunca debemos dejarnos engañar por el color de las lentes. Algunas lentes completamente blancas filtran el 100% de la radiación UV, mientras que otras aparentemente muy oscuras no filtran correctamente el UV, favoreciendo una mayor dilatación pupilar, y como consecuencia, nuestros ojos reciben una mayor cantidad de radiación dañina.
  • Asimismo, existen cinco tipos diferentes de filtros, clasificados según su categoría ( 0,1,2,3y 4), según la norma ISO 8980-3. El número de filtro nos indica la cantidad de absorción lumínica visible. Las gran mayoría de gafas de sol están e las categorías 2-3.

Es de vital importancia adquirir la gafa solar en un establecimiento sanitario y siempre bajo los consejos de un óptico-optometrista.