Disfunción de la glándula tiroidea y Oftalmopatía tiroidea.

La glándula tiroidea está ubicada delante de la tráquea, justo en la zona anterior del cuello y presenta forma de «U». La tiroides produce las hormonas tiroxina ( o T-4), y triyodotironina (o T-3), encargadas  del control de la temperatura corporal, la regulación del metabolismo del cuerpo para obtener la energía necesaria, y el ritmo cardíaco. Otra hormona tiroidea, la calcitonina, regula el nivel de calcio en el torrente sanguíneo. Existen muchos factores que pueden alterar el buen funcionamiento de la glándula tiroidea, como el sexo, la edad, antecedentes familiares de patología tiroidea, la ingesta de yodo, el tabaco, el estrés y cierta medicación.

Un mal funcionamiento de esta glándula tiroidea nos puede producir:

  • Hipotiroidismo: cuando la tiroides no está muy activa y no no produce demasiadas hormonas, relantizando el metabolismo. El hipotiroidismo puede producir un aumento considerable de peso, fatiga con bradicardia, mayor sensibilidad al frío y estreñimiento.
  • Hipertiroidismo: cuando la tiroides está demasiado activa y produce demasiadas hormonas, provocando una pérdida de peso corporal, fatiga con taquicardia, insomnio, nerviosismo, sensibilidad al calor y sudoración, cabello frágil y diarrea.

Un mal funcionamiento de la glándula tiroidea también puede afectar a la visión, provocando disminución de la visión, alteración en la percepción del color, incremento del espesor de los párpados, proptosis, estrabismo, dolor en la órbita, sequedad ocular, compresión del nervio óptico y engrosamiento de los músculos encargados de mover los ojos, y consecuentemente la aparición de diplopia o visión doble.

¿Qué es la Oftalmopatía tiroidea?

Es una patología de origen autoinmune, en la que las células (linfocitos) encargadasde defendernos frente a las infecciones y regular las inflamaciones, actúan de manera errónea y atacan a diferentes órganos, en este caso a la glándula tiroidea y ojos. La Oftalmopatía tiroidea forma parte de las manifestaciones de la enfermedad de Graves-Basedow ( único tipo de hipertiroidismo asociado a esta patología), aunque también puede presentarse en pocos pacientes con hipotiroidismo por enfermedad de Hashimoto.

Diversos estudios apuntan que esta enfermedad afecta mayoritariamente a mujeres y que fumar empeora su pronóstico al responder peor al tratamiento. no olvidemos que el estrés puede ser el desencadenante de hipertiroidismo, al desestabilizar nuestro control metabólico.

Los síntomas oculares pueden empezar entre 6-18 meses antes o después, o al mismo tiempo que el diagnóstico de hipertiroidismo, y éstos pueden ser variables: retracción palpebral (ojos muy abiertos), lagrimeo, intolerancia a la luz, visión borrosa, visión doble, úlceras corneales, dolor en las órbitas, alteración de la visión cromática, disminución o pérdida visual, estrabismo, y signos inflamatorios (edema y enrojecimiento).

La prioridad es tratar la glándula tiroidea por un endocrino, y si el paciente presenta síntomas oculares moderados o severos, visitar también a un oftalmólogo, quien si existe inflamación ocular, recetará inmunosupresores: esteroides, ciclosporina, rituximab, y en algunos casos radioterapia.

Cuando sólo hay retracción palpebral (ojos muy abiertos) ésta suele ser tratada con suplementos de selenio por vía oral, lágrimas artificiales y gel humectante, sobretodo por la noche, para evitar las erosiones corneales.

Si la Oftalmopatía tiroidea es de moderada a grave, además se utilizan corticoides para un alivio rápido de los síntomas. Si a nivel ocular hay visión doble, el Optometrista puede corregirla con prismas en las gafas o con parches oculares.

Limpiar correctamente las gafas alarga su vida útil.

Cualquier usuario de gafas debería tener un especial interés por saber como limpiar correctamente sus gafas y como mantener su estado. De este modo, además de tener nuestros cristales limpios, también estará alargando la vida útil de nuestras gafas de sol o graduado.

Para limpiar las gafas, lo primero es sujetar la montura con una sola mano y teniendo cuidado de no hacer demasiada fuerza sobre el codo (la bisagra que logra el cierre y la apertura de las varillas) ya que es una parte muy sensible que se puede romper ( sujetaremos el aro derecho si limpiamos la lente derecha y el aro izquierdo si estamos limpiando la izquierda).

– Es conveniente poner o quitar las gafas utilizando las dos manos para evitar deformaciones y no forzar las varillas.

– Evite apoyar los cristales de su montura sobre superficies rígidas para evitar su rayado.

– Evite limpiar gafas en seco, mejor limpiarlas en húmedo, con agua y jabón neutro, o con cualquier líquido de limpieza que le recomiende su óptico-optometrista, así evitará que las partículas residuales de polvo rayen sus lentes. Séquelas con un paño suave y limpio o gamuza, nunca con la propia ropa, papel de celulosa o pañuelos. Nunca utilizar para la limpieza productos corrosivos que puedan dañar el material y sus tratamientos, como alcohol, disolventes, lacas, etc. Existen tratamientos novedosos  en el mercado que son capaces de repeler el polvo o agua, o incluso minimizar el efecto vaho.

– Siempre que no esté usando sus gafas, manténgalas guardadas en su correspondiente funda. Las protegerá de posibles roturas, rayadas y acumulación de polvo.

– No acercar las gafas a fuentes de calor como radiadores, estufas ni tampoco dejarlas en la guantera del coche, ya que pueden alcanzar temperaturas excesivamente altas para deformar la montura y las lentes, si éstas son de material orgánico.

– Deberá acudir a su óptica con regularidad para llevar sus gafas siempre bien ajustadas y centradas.

 

¿Qué es la terapia visual?

La terapia visual es una parte del cuidado optométrico y consiste en la realización de una serie de ejercicios específicos  para mejorar y potenciar aquellas habilidades visuales que se encuentran mermadas. El objetivo de la terapia visual se basa en la creación de conexiones neurológicas ( «los ojos aprenden a ver») para reducir síntomas, potenciando las capacidades visuales afectadas y mejorando el rendimiento mediante la realización de ejercicios entre 15/20 minutos diarios. Al finalizar el programa de entrenamiento visual , através de la repetición de estos ejercicios, habremos conseguido automatizar e integrar los cambios, y éstos van a formar parte ya de la normalidad de las habilidades visuales trabajadas.

Como resultado , vamos a conseguir más eficacia en: la escuela, el trabajo, los deportes y en actividades de la vida cotidiana como caminar, estudiar, jugar, mejora de la motricidad gruesa y fina, equilibrio … y también vamos a prevenir la aparición de problemas visuales y a eliminar o compensar problemas visuales cuando éstos ya se han desarrollado.

Objetos usados en Terapia Visual

¿En qué problemas podremos aplicar la terapia visual? :

  • Problemas de acomodación ( capacidad del ojo para enfocar nítidamente a la distancia a la que miramos). Debemos sospechar un problema acomodativo cuando se evita el trabajo de cerca, hay visión borrosa, la comprensión lectora es reducida y/o hay un aumento del tiempo necesario para copiar de la pizarra.
  • Problemas motilidad ocular: ambos ojos deben moverse de manera suave, precisa y coordinada, para seguir un objeto en movimiento, leer o cambiar la mirada de una distancia a otra. Los problemas de motricidad ocular son muy habituales, sobretodo en niños con problemas de aprendizaje y déficit de atención. Cuando hay un problema de  motricidad, a menudo hay pérdidas en la lectura, y ésta es lenta y sin comprensión, en ocasiones se usa un dedo como marcador, y suelen haber muchos errores al copiar textos situados a diferentes distancias.
  • Problemas de binocularidad, como la presencia de un estrabismo, visión doble o diplopia, supresión en un ojo, visión 3D reducida, comprensión lectora reducida, ambliopía u ojo vago, fatiga visual o dolores de cabeza.
  • Problemas cognitivos: problemas al recibir o dar órdenes, dificultades espacio-temporales, dificultades en lectura y matemáticas, mala comprensión del concepto principal de un texto, razonamiento y comprensión de problemas, falta de confianza e inmadurez personal.
  • Problemas de pensamiento visual, o relación entre la visión y el movimiento. Cuando el pensamiento  visual se encuentra mal estructurado podemos encontrar problemas de inversiones, giros y de copia.
  • Problemas de percepción y eficacia visual: mala ortografía, baja velocidad o comprensión lectora, dificultad a la hora de copiar o memorizar textos.
  • Problemas en la integración visuomotora o sincronización del ojo con el resto del cuerpo, para que nuestros movimientos sean precisos y exactos. esta integración visuomotora resulta esencial al realizar tareas como copiar, escribir, recortar, dibujar, chutar, golpear… mediante ejercicios de terapia visual se trabaja la motricidad gruesa y fina con el fin de mejorar el rendimiento deportivo y una escritura pobre.
  • Problemas de pensamiento matemático. Resulta importante tener un concepto de número, una imagen que lo represente y un valor de la posición que ocupa ese número para poder entender ( sin utilizar la memorización) el valor de los números y poder operar con ellos. en realidad, el pensamiento matemático se basa en una habilidad visual: la visualización, y por tanto puede ser entrenada mediante terapia visual.