¿Qué factores determinan el color de los ojos?

El color de los ojos depende de la cantidad del pigmento melanina que tenga el iris ( parte coloreada del ojo). Cuanta más melanina contenga, más oscuros serán los ojos, y cuanto menos, éstos serán más claros. La mayoría de las personas tienen los ojos marrones, siendo los siguientes colores más habituales el azul y gris, y el menos común, el verde.

Además de darle color a nuestros ojos, la melanina ayuda a protegerlos del sol. Por este motivo, los ojos claros son mucho más sensibles a los rayos dañinos. Independientemente de cuál sea el color de nuestros ojos, siempre es importante protegerlos debidamente con unas gafas de sol homologadas.

El color de los ojos humanos se origina en tres genes, que representan los colores más comunes: marrones, azules y verdes.  Los padres, tienen cada uno dos genes diferentes en cada cromosoma que afectan al color de los ojos de su descendencia, existiendo múltiples posibilidades heredables. De hecho puede suceder que padres de ojos azules tengan un hijo de ojos marrones, y al contrario, familias con numerosas generaciones de ojos marrones, aparezcan casos con ojos azules o verdes. Incluso una persona de piel oscura puede tener los ojos azules o verdes. Son casos altamente improbables, pero no imposibles. De hecho, se conoce la existencia de personas afro-americanas con ojos azules.

Hay algunas personas que presentan los ojos de distinto color. esta condición es muy espectacular y se conoce como heterocromía de iris. No es muy frecuente ni produce alteraciones visuales.

A lo largo de nuestra vida, puede haber cambios en el color de nuestros ojos:

  • Muchos bebés nacen con los ojos  claros al tener poca melanina, pero a medida que ésta va aumentando se van oscureciendo gradualmente. Hacia los tres años de edad, los ojos habrán oscurecido hasta su verdadero color.
  • El iris, es un músculo que se expande y se contrae, modificando el diámetro pupilar según la cantidad de luz. Cuando hay mucha luz, la pupila se hace más pequeña, y cuando hay poca luz se dilata. Cuando este tamaño pupilar varía, los pigmentos del iris se comprimen o separan, haciendo variar ligeramente el color de los ojos.
  • También es muy frecuente la aparición en la zona periférica del iris de lo que conocemos como arco senil o geróntoxon. Se trata de una zona mucho más clara que el color deo ojo, alrededor del iris, y es producida por una  acumulación de depósitos de colesterol o de calcio, generalmente asociada a la edad.
  • Si repentinamente se produce un cambio de color en uno de los ojos, conviene acudir al especialista, pues podría deberse a la presencia de ciertas enfermedades, como el síndrome de Horner o un glaucoma pigmentario.

¿Podemos cambiar el color de nuestros ojos?.

Existe una operación que permite cambiar el color de los ojos. La cirugía se realiza con laser y permite eliminar pigmento del iris, consiguiendo generar ojos azules, pero lo cierto es que no es una opción nada recomendable. Uno de los principales riesgos que conlleva esta operación, es el hecho de provocar un glaucoma pigmentario, ya que al eliminar la melanina, se puede también obstruir el ángulo iridocorneal y producir un aumento de la presión intraocular.

El método actual más seguro para cambiar el color del iris sigue siendo el uso de lentes de contacto cosméticas de color, adaptadas siempre por un profesional debidamente cualificado.