¿Qué es la terapia visual?

La terapia visual es una parte del cuidado optométrico y consiste en la realización de una serie de ejercicios específicos  para mejorar y potenciar aquellas habilidades visuales que se encuentran mermadas. El objetivo de la terapia visual se basa en la creación de conexiones neurológicas ( «los ojos aprenden a ver») para reducir síntomas, potenciando las capacidades visuales afectadas y mejorando el rendimiento mediante la realización de ejercicios entre 15/20 minutos diarios. Al finalizar el programa de entrenamiento visual , através de la repetición de estos ejercicios, habremos conseguido automatizar e integrar los cambios, y éstos van a formar parte ya de la normalidad de las habilidades visuales trabajadas.

Como resultado , vamos a conseguir más eficacia en: la escuela, el trabajo, los deportes y en actividades de la vida cotidiana como caminar, estudiar, jugar, mejora de la motricidad gruesa y fina, equilibrio … y también vamos a prevenir la aparición de problemas visuales y a eliminar o compensar problemas visuales cuando éstos ya se han desarrollado.

Objetos usados en Terapia Visual

¿En qué problemas podremos aplicar la terapia visual? :

  • Problemas de acomodación ( capacidad del ojo para enfocar nítidamente a la distancia a la que miramos). Debemos sospechar un problema acomodativo cuando se evita el trabajo de cerca, hay visión borrosa, la comprensión lectora es reducida y/o hay un aumento del tiempo necesario para copiar de la pizarra.
  • Problemas motilidad ocular: ambos ojos deben moverse de manera suave, precisa y coordinada, para seguir un objeto en movimiento, leer o cambiar la mirada de una distancia a otra. Los problemas de motricidad ocular son muy habituales, sobretodo en niños con problemas de aprendizaje y déficit de atención. Cuando hay un problema de  motricidad, a menudo hay pérdidas en la lectura, y ésta es lenta y sin comprensión, en ocasiones se usa un dedo como marcador, y suelen haber muchos errores al copiar textos situados a diferentes distancias.
  • Problemas de binocularidad, como la presencia de un estrabismo, visión doble o diplopia, supresión en un ojo, visión 3D reducida, comprensión lectora reducida, ambliopía u ojo vago, fatiga visual o dolores de cabeza.
  • Problemas cognitivos: problemas al recibir o dar órdenes, dificultades espacio-temporales, dificultades en lectura y matemáticas, mala comprensión del concepto principal de un texto, razonamiento y comprensión de problemas, falta de confianza e inmadurez personal.
  • Problemas de pensamiento visual, o relación entre la visión y el movimiento. Cuando el pensamiento  visual se encuentra mal estructurado podemos encontrar problemas de inversiones, giros y de copia.
  • Problemas de percepción y eficacia visual: mala ortografía, baja velocidad o comprensión lectora, dificultad a la hora de copiar o memorizar textos.
  • Problemas en la integración visuomotora o sincronización del ojo con el resto del cuerpo, para que nuestros movimientos sean precisos y exactos. esta integración visuomotora resulta esencial al realizar tareas como copiar, escribir, recortar, dibujar, chutar, golpear… mediante ejercicios de terapia visual se trabaja la motricidad gruesa y fina con el fin de mejorar el rendimiento deportivo y una escritura pobre.
  • Problemas de pensamiento matemático. Resulta importante tener un concepto de número, una imagen que lo represente y un valor de la posición que ocupa ese número para poder entender ( sin utilizar la memorización) el valor de los números y poder operar con ellos. en realidad, el pensamiento matemático se basa en una habilidad visual: la visualización, y por tanto puede ser entrenada mediante terapia visual.